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Erich Fromm - Psicología nazi (parte 4): La política de Hitler condicionada por su personalidad sádica.

El amor al poderoso y el odio al débil, tan típicos del carácter sadomasoquista, explican buena parte de la acción política de Hitler y de sus adeptos. Hitler odiaba la república de Weimar porque era débil, y admiraba, en cambio, a los dirigentes industriales y militares porque disponían de poder. Su actitud hacia Gran Bretaña fue determinada en buena parte por este complejo psicológico. Mientras siguió considerándola un estado poderoso, la admiraba (como su propio libro refleja), pero cuando se dio cuenta de la debilidad de la posición inglesa, antes y después de Munich, su amor tornó en odio y en el deseo de destruirla. Por lo tanto el “apaciguamiento” era una política que, frente a una personalidad como la de Hitler, estaba destinada a originar odio antes que amistad.
En el carácter autoritario al lado de la dominación sádica existe también otro polo masoquista que va indisolublemente unido. El deseo de someterse a una fuerza abrumadora es el otro lado (el masoquista) de las dos caras que conlleva siempre el carácter sádico. Es así como sadismo y masoquismo van siempre unidos aunque sea uno de los dos el que alcance mayor preponderancia. Este aspecto masoquista de la ideología nazi es más notorio cuando lo aplican a las masas. Se les repite: el individuo no es nada y nada significa. Debe así aceptar su insignificancia personal, disolverse en el seno de un poder superior, y luego sentirse orgulloso de participar de la gloria de ese poder. Goebbels formula una definición de lo que él llama socialismo que sigue esta tendencia. : “Ser socialista significa someter el yo al tú; el socialismo representa el sacrificio del individuo al todo.” Hitler reconoce sin ambages que su ideología de autonegación y sacrificio está destinada a aquellos cuya situación económica no les permite disfrutar de felicidad alguna: “Nos dirigimos al gran ejército de aquellos que son tan pobres que sus vidas personales no tienen el menor significado.”
El poder superior al que se somete es la naturaleza, la historia, Dios o el destino. Con todos estos términos Hitler busca un poder superior y abrumador al que poder someterse. Mientras en los últimos siglos el hombre busca la dominación de la naturaleza, ahora Hitler, intenta lo contrario porque, según él, no es posible gobernar la naturaleza. Esta ideología es la resulta de su personalidad que con sus sentimientos de inferioridad, odio a la vida, ascetismo y envidia hacia los que disfrutan de la existencia, constituye la fuente de los impulsos sadomasoquistas. Con estas consignas se creó una jerarquía en la que cada uno tenía a un superior al que someterse y un inferior sobre el que ejercer el poder.

6 comentarios:

Pedro Garcia Millan dijo...

Hitler y George Bush Sr. y Jr. = la misma mierda pinchada en un palito. La unica diferencia es que hoy en dia roban al pueblo con sonrisas via una supuesta democracia tyranical.

Francisco Chávez dijo...

Hola blues,

La concepción sadomasoquista como tal es una concepción completamente psiquiátrica, encontrándo que sadismo se complementa con masoquismo en el DSMIV. Sin embargo, para el psicoanálisis no opera igual. La tradición psiquiátrica (Kraft-Ebing y Haverlock Ellis) hablan de la reversibilidad de la AGRESIÓN, es decir, sadismo-masoquismo. No es lo mismo agresión o dolor (concepción psiquiárica) que angustia (concepción psicoanalista).

Para el psiconálisis (incluyendo a Fromm), se distingue al sadismo y al masoquismo, es decir, que no hay complementariedad entre partenaires. El sádico busca que se ANGUSTIE el otro. Por lo tanto nunca buscaría a un masoquista. El masoquista nunca tendría angustia, porque el masoquista también quiere despertar la angustia de un tercero (simbólico) al convertir a su partenaire en su verdugo. Por tanto, un masoquista no despertaría interés en un sádico y visceversa, porque no se cumple el cometido de la fantasía. Ojo,no es lo mismo la fantasía perversa que la perversión (no es lo mismo la fantasía que el acto). Por lo tanto, el partenaire de un sadista en el acto podrá pensarse como masoquista, pero en su realidad psíquica no funge como tal.

Además debemos de tomar en cuenta que la situación dual (sadismo-masoquismo) es sólo aparente. Siempre hay un tercero (el Otro con "O" mayúscula, que es simbólico y no es una persona sino un lugar inconsciente, puede ser la transgresión a la "ley moral", por ejemplo) que se convoca y al que el sadista busca hacer gozar y el masoquista angustiar.

Por supuesto, todo esto se traspola del terreno sexual a otros contextos como el que has expuesto sobre el nazismo.

Saludos

bLuEs dijo...

Yo sí creo que un sádico tiende a buscar un masoquista o, cuando menos, es fácil que le venga bien una persona que esté en esas condiciones. Ya que mencionas el origen sexual una demostración simple la puedes ver en las relaciones de BDSM. En ellas la gente se suele posicionar en uno de los dos grupos y así tienen fácil encontrar el que está en el lado contrario. El dolor que sufre un masoquista, aunque es sufrimiento estricto, le produce placer porque así se establece vinculación con otra persona. Puede parecer paradógico pero la gente masoquista del BDSM anhela, entre otras cosas, que le hagan daño porque ese sufrimiento supone una liberación.

Todo esto también lo cito porque el agente (el sádico) puede proseguir satisfactoriamente en su posición aunque se trate de un juego acordado y, por lo tanto, haya aquiescencia de la persona que adopta el rol masoquista.

Si no nos referimos a temas distintos lo que yo he comprendido después de leer a Fromm es que hay una vinculación entre el sadismo y el masoquismo en el sentido de que ambas son formas enfermas (según él mismo describe) de fusión con lo que es exterior al individuo. En este sentido interactúan porque una necesita de la otra y entre ellas se establece una relación que resulta a ambas partes "satisfactoria".

Saludos

bLuEs dijo...

El comentario anterior estaba referido a Francisco.

Pedro:

No creo que vayas desencaminado con lo que dices.

Saludos.

Francisco Chávez dijo...

Por supuesto, como en todo en psicología hay posturas diferentes según sus bases epistemológicas. Yo te comentaba la concepción psicoanalista porque tomaste como referencia teórica a un psicoanalista (Fromm), pero en realidad la base teórica que utilizaste para el post tiene fundamentos completamente de la psiquiatría.

En lo personal me quedo con la explicación psicoanalítica que comenté con anterioridad, que es altamente compleja y profunda (y más con las aportaciones de Jacques Lacan). La explicación del sadomasoquismo como un binomio indivisible me parece superficial en el sentido de que se queda en el acto (sexual o no sexual), más no permite hacer un análisis en el terreno psicológico, en la realidad psíquica, se queda en lo "observable" de la realidad material. Es una explicación simplista, no aporta ni revela nada más allá de lo que cualquier persona sin formación psicológica podría deducir. Al menos a mi parecer.

Por cierto blues, ¿ya tuviste la oportunidad de leer "El corazón del hombre" de Fromm? Ya que comulgas con sus ideas, si no lo has leído creo que te agradaría bastante sus aportaciones.

Saludos

bLuEs dijo...

Creo que he leído algo más de una docena de libros suyos en este último año pero todavía no he podido leer el que me comentas. De todas formas no me olvido. Lo tengo en la lista y en cuanto pueda lo hago.

A veces creo que no selecciono demasiado bien las lecturas. En el caso de Fromm confunde bastante todos estos libros póstumos que ha sacado Rainer Funk. Son interesantes pero en muchas ocasiones son ideas repetidas ya que Fromm los concibió como artículos o bocetos de obras que publicó en vida. Éstas sí que eran realmente densas de contenido.

Saludos