RSS

Psicoanálisis de Adolf Hitler (parte 2): Juventud y adolescencia (1899-1907).

Hitler de niño
Esta segunda fase de la vida de Hitler se caracteriza por el retiro de su padre, Alois, del puesto en la aduana. Época ésta en la que además compró una casa en Hafeld. Consiguientemente pasó mucho más tiempo en casa y pudo mantener una relación más constante con su familia. Esta dedicación a los asuntos familiares le permitió en 1898, año en que fue a Linz, hacerse con su ansiada granja de abejas.
En esta época Hitler tuvo que ingresar en la escuela campesina de Fichlam. Esto, justo a la presencia paterna constante, supuso un necesario sometimiento a la nueva disciplina que se le había impuesto. Sin embargo todavía podía manejar a su madre y mantenía una cólera que podía estallar en cualquier momento contra cualquiera. Es de suponer que esta nueva etapa debió de hacerle sentir la vida como insatisfactoria ya que la coerción y el afrontar la realidad no era algo a lo que estaba acostumbrado. Aun así destacaba ejerciendo de jefe pandillero.
En la etapa que comenzó a los once años y terminó a los 17 se reforzaron las condiciones de su evolución maligna ya quedó claro su fracaso en la secundaria. Además se recrudeció el conflicto con su padre (que insistía en que se hiciese empleado de la administración) y todo esto le llevó a perderse cada vez más en su mundo de juegos de fantasía. En “Mi lucha” Adolf refleja esta época diciendo que él, un ser libre, no podía ser funcionario de la administración, debía ser artista. Su idea de ser artista no parece otra cosa que una racionalización de su incapacidad de hacer ningún trabajo y esfuerzo disciplinado. Cuando consiguió el poder se referiría a estos anhelos adolescentes como vanos y confirmaría que, en realidad, nunca tuvo un verdadero e intenso interés por la pintura. Por eso el conflicto con el padre significaba rechazar la realidad.
Ahora se rebelaba contra la escuela y trabajaba mal para que su padre le dejase proseguir como artista. Unido a esto hay que considerar el cambio que tuvo en la escuela. Mientras que en primaria había estado en una situación superior ya que era más inteligente que el promedio, en secundaria el nivel era mayor y sus maestros no se dejaban influenciar por su posición social. Sólo calificó bien en dibujo (tenía talento y no necesitaba esfuerzo), pero en Historia de Alemania fue un fracaso. Aunque le gustaba había que mantener un esfuerzo constante al que no estaba acostumbrado. Este choque debió de suponerle un retiro más profundo a su mundo de fantasía haciendo su principal interés el estar solo. También jugaba a la guerra posicionándose a sí mismo como jefe y organizador. Entonces acusó a sus maestros y padre de ser la causa de su fracaso y se refugió en su deseo de ser “artista”.
Por entonces es llamativo el interés que mostró hacia las novelas de Karl May (un escritor alemán con relatos sobre los pieles rojas norteamericanos) y que Hitler jamás abandonó aunque era un escritor popular que se dirigía principalmente para un público adolescente. Este parece ser otro rasgo que demuestra que la fantasía era para Hitler más real que la realidad.
A los catorce años muere su padre y esto no parece afectarle de forma importante. Hay que tener en cuenta de que cuando Hitler le decía a su padre que quería ser “pintor” el padre replicaba: “no en mi vida”. En este momento Hitler se empeñó en dejar de estudiar en plano y, como citó en 1943, “calladamente transformé mi amenaza en realidad”. Decidió quedarse en casa leyendo, dibujando y soñando. Cómodamente instalado en el piso de Humboldtstrasse (a donde su madre se había trasladado) podía permitirse vivir a su gusto. Toleraba la presencia de la joven Paula (su hermana, a la que llevaba cinco años) y su madre en aquel santuario porque no podía apartarse de ellas sin tomar la desagradable decisión de dejar el hogar y ponerse a trabajar. De todos modos, no les permitía ninguna intervención en su ritmo de vida, aunque su madre pagaba las cuentas y su hermana le limpiaba el cuarto.” Entonces Klara decidió enviarlo a la escuela de arte de Múnich donde permanecería durante unos meses.

3 comentarios:

Nikkita dijo...

Hola blues, insistente con el tema del arte, fue, probablemente para no enfrentarse a ninguna responsabilidad, a pesar de que nadie le auguraba buen futuro con la pintura...
Que tengas buen domingo!.
Un saludo

bLuEs dijo...

Tenía algo de facilidad y, aunque después pasó una pequeña étapa viviendo de lo que pintaba, en realidad nunca tuvo un genuino interés. Sobre todo se centraba en copiar otras pinturas.

Gracias y feliz día igualmente.

Saludos

Oscar Perez dijo...

Me asombra ver cuan parecido soy, pero yo no fracasare, lograre vivir de mi arte, aunque sea lo ultimo que haga.

Si fracasara.. no asumo un fracaso.

Triumfare..

-Oscar Perez